Diario de un alcohólico.

9 años en abstinencia un logro diario para un alcohólico.

Después de 9 años en abstinencia, que se dice pronto, todavía recuerdo, en mis primeras terapias en la consulta, a un compañero que llevaba 10 años sin beber, comentaba que un día, así como quien no quiere la cosa, se vio con fuerzas, y viajó a Tenerife, en plan celebración, bueno, según contaba se metió en la habitación, la cual tenía mueble bar, al verse con confianza y seguridad, no se le ocurrió otra cosa que abrir una botellita, hay cayeron 10 años de abstinencia, comentaba que al final paso la semana prácticamente metido en el hotel bebiendo, entre remordimientos y deseo.

No existe ningún momento en que poder caer en el alcohol sea más fácil, que el momento en que te crees controlar dar solo un trago. Insisto que el alcoholismo es para toda la vida, y la tentación y seguridad creída son unos de los peores enemigos.

Dejar de beber se consigue a diario, día a día, pero son muchos días los que sé convivió con esta sustancia, de una manera u otra y tras muchos deseos de exponer lo que fue un día a día en la fase de rehabilitación.

Me he decidido a compartir algunos momentos y la forma de compartirla es mediante mi diario personal, que mucho me costó escribir por los pocos momentos que tenía para ello.

Espero que pueda servir de ayuda y decisión a seguir el camino de la abstinencia, con uno solo que se decida y lo consiga, este diario habrá merecido la pena escribirlo y más compartirlo con todos ustedes.

No todos consiguen salir de esta adicción, ni de otras tantas como hay, que de una u otra manera también se tantean junto al alcohol. Vivimos en una sociedad con un alto grado de convivencia con el alcohol, es algo que parece obligatorio, consumir en una reunión, una cita, comiendo, cualquier situación es propicia para la gente, incluso se sorprenden cuando no consumes, frases como “no quieres nada” con la coletilla de “una sin alcohol”, pues NO, No quiero nada.

En ciertas ocasiones cuando voy a comer y pido gaseosa para beber durante la comida, una pregunta típica es si con vino, no. no quiero vino, te lo he pedido, algunos lo traen directamente, sin preguntar, pero qué pasa con esta sociedad, me molesta esa actitud

Usted puede hacer la prueba, sepa cómo el simple hecho de no pedir para beber alcohol es extraño. Aunque como indicación añadiré que se conoce que un determinado colectivo de personas que por su trabajo, se piensa que todos beben. Cosas de esta sociedad.

Pero hasta llegar a saber decir NO, hay un camino, ni yo ni nadie tiene una solución mágica, ni existe una varita mágica, solo existe tu voluntad, convencimiento y trabajo y hasta saber decir no mejor retirarse de muchas cosas habituales en tu vida cotidiana y no solo dejar de ir a bares o tener bebidas en casa, puede ir mucho más allá, como dejar amigos tóxicos, si esos que conoces del bar, tu vida va a cambiar y mucho, no es el fin del mundo, todo lo contrario.

En estas líneas que comparto algo tan personal como mi propio diario, el cual fui escribiendo durante mi ingreso en el centro, no es más que mi experiencia y reflexiones, que sir ser intensas ni médicas son mías, mis sentimientos, los cuales comparto con agrado a quien pueda sentirse identificado y quiera optar por una vida sin el veneno del alcohol, y poder salir si es tu caso o el de algún familiar del alcoholismo.

Puedes seguir el diario de manera más completa y correlativa desde este enlace. Diario personal correlativo por días.

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